Planeta VIVO: La restauración ecológica, una responsabilidad social

RESTAURACIÓN COMUNITARIA DEL MANGLAR EN MADAGASCAR

El manglar protege y estabiliza las costas, una función de gran importancia, dado que el cambio climático produce más tormentas extremas y aumenta el oleaje. También actúa como sumidero porque captura entre 3 y 5 por ciento más de carbono por unidad de área que cualquier otro sistema de bosques. Pero los manglares están desapareciendo: se eliminan para favorecer la urbanización o las obras turísticas, o se talan para producir combustibles y materiales de construcción. El aprovechamiento racional de los manglares, para crear, por ejemplo, reservas costeras y ayudar a las comunidades locales a desarrollar modos de subsistencia cimentados en la integridad de estos bosques, es decisivo para la naturaleza y los seres humanos.

La zona de manglares más extensa, de casi un millón de hectáreas a orillas del océano Índico occidental, se encuentra en los deltas de los ríos de Kenya, Madagascar, Mozambique y Tanzania. En su calidad de ecozona situada entre la tierra y el mar, los manglares son el hogar de una enorme variedad de criaturas, desde aves y mamíferos terrestres hasta los dugongs, pasando por cinco especies de tortugas marinas y muchos tipos de peces. Buena parte de la captura de camarones que se realiza a lo largo de esta costa —y que constituye una actividad de gran importancia económica— depende de los manglares, puesto que estos bosques ofrecen zonas seguras para el desove y la crianza.

Los habitantes de la región de Melaky, en la costa occidental de Madagascar, están tomando medidas para detener la desaparición de los manglares, que son cruciales para su subsistencia. Desde septiembre de 2015, los hombres, las mujeres y los niños del pueblo de Manombo se convirtieron en protagonistas de la conservación y restauración de los manglares. El restablecimiento de estas zonas beneficia a las comunidades locales al mejorar su acceso a pescados y cangrejos, dos productos que les proporcionan un ingreso estable. También las beneficia forjando resiliencia contra el cambio climático. La comunidad participó en una campaña de reforestación sembrando alrededor de 9.000 plántulas de mangle para restaurar los bosques degradados de los alrededores del pueblo. Cerca de Manombo, otras comunidades sembraron en conjunto 49.000 plántulas. Esto representa un gran triunfo para las comunidades locales y el futuro de sus bosques.

Fuente: WWF-Madagascar; WWF, 2016a

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Autor entrada: Salvador Castell

Biólogo, entusiasta y consiente del papel de los académicos en la transmisión del conocimiento, con especial interés en métodos holísticos, integrativos, multidisciplinarios y disruptivos, basados en el principio de la entropía biológica.

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