Contaminación del mar y efecto en comunidades costeras

Cuando llega el verano, en las vacaciones, o fin de semana en la playa solo para salir de la rutina, la gente disfruta de esos escenarios naturales para recarga vitalizarse para poder regresar a la rutina con nuevos bríos. El problema ocurre cuando al retirarse la gente, y observamos la playa, muchas veces parecen un basurero, pero no todo para ahí.

Solo el 15% de la basura mar es visible, el resto se encuentra en el lecho marino.

La cantidad de basura que se hay en los mares y océanos es inmensa, y por las mismas propiedades del agua de mar, la degradación de estos desechos es muy lenta y se va acumulando en el fondo del mar, teniendo grandes consecuencias para la naturaleza. La contaminación del mar ocasiona daños en la economía, la salud y la biodiversidad, entre otros.

El mantenimiento de playas para uso recreativo es una inversión fuerte para los municipios, cuando una sociedad no tiene cultura ética y cívica de manejo de la basura, la derrama económica generada por los visitantes podría ser menor a los gastos de limpieza. por otro lado, una playa contaminada da una mala impresión al turista pudiéndose afectara la reputación del lugar y disminuir considerablemente las visitas. También es importante considerar que los alimentos que se proveen a la población local y visitantes podrían contaminarse y ser tóxicos para la salud de propios, por ingestión de toxinas como DDT, BPA que tienen los plásticos y/u otros pesticidas por acumulación en tejido o ingestión accidental en agua. Estas afectaciones de contaminación también afectan el estado de salud ambiental, afectando el sano desarrollo de las especies que ahí cohabitan disminuyendo su densidad y la diversidad en general.

Es importante al explotar los escenarios naturales, que se haga con responsabilidad y respeto, cuidando de no dejar basura, no saturar las zonas de dispersión y en general el educar y transmitir una conducta ética y cívica con el lugar. Con políticas públicas y reglamentos bien establecidos y que sean transmitidos también a los visitantes, se pude explotar de manera responsable los recursos naturales y favorecer a su conservación. Sin un escenario visual no se cuida y se conserva, puede perder los atributos atractivos para los visitantes y mermar completamente el estilo de vida de una sociedad dedicada al turismo.

 

Cuidemos los mares.

Autor entrada: Salvador Castell

Biólogo marino con estudios de posgrado en biotecnología genómica, bioquímica, biología molecular y educación especial. Naturalista y entusiasta de la ciencia. Desarrollador de Proyectos educativos, desarrollo sustentable y transferencia tecnológica. "Conocimiento que no se transmite, no sirve de nada"